Un equipo de científicos europeos ha encontrado que el relincho de los caballos está constituido por dos sonidos que se producen simultáneamente. Este fenómeno, conocido como bifonación, combina una vibración grave generada por las cuerdas vocales con un silbido agudo causado por una constricción muscular en la garganta. La investigación, liderada por especialistas de Dinamarca y Francia, aborda la forma en que un mamífero de gran tamaño puede emitir tonos tan agudos. Desde 2015, la ecóloga conductual Élodie Mandel-Briefer investigaba la expresión de emociones en caballos y notó frecuencias extremas durante sus vocalizaciones. Para estudiar el proceso, se usaron cámaras endoscópicas que fueron introducidas por los ollares de los caballos mientras estos relinchaban. Las imágenes revelaron que las cuerdas vocales vibran primero, produciendo el tono grave, seguido de una contracción en la parte superior de la garganta que genera el silbido. Para validar que ambos sonidos provinieron de fuentes anatómicas distintas, se realizaron pruebas en laringes aisladas en laboratorio, utilizando flujos de aire convencional y helio. Los resultados confirmaron que el sonido agudo es independiente del grave, lo que tiene implicaciones en la comprensión del comportamiento equino. El relincho cumple funciones comunicativas diferentes: el sonido agudo puede indicar la naturaleza de la situación (placentera o angustiante), mientras que el sonido grave proporciona información sobre el tamaño y fuerza del caballo. Este descubrimiento podría ser fundamental para el desarrollo de herramientas tecnológicas que monitoreen el bienestar animal en entornos como establos y centros de entrenamiento.


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