En México, la baja en el número de nacimientos es palpable, pasando de un promedio de siete hijos por mujer en 1950 a 1.6 en 2023. Este fenómeno es indicativo de transformaciones en la percepción de la maternidad, anteriormente considerada una obligación para las mujeres. La investigadora Verónica Montes de Oca de la UNAM señala que el acceso a la educación y una mayor conciencia sobre los aspectos económicos y emocionales de la crianza son factores clave en esta decisión. Además, el contexto actual incluye desafíos como la inflación, costos de vida elevados, precariedad laboral y falta de atención a la salud mental, que influyen en la opción de posponer o rechazar la maternidad. A pesar de que la maternidad sigue siendo una elección personal, las mujeres que optan por no tener hijos enfrentan todavía estigmas y presiones sociales, lo que señala una lucha por la libertad de decisión en un contexto donde la información y la autonomía personal cobran importancia.


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