El accidente ocurrió en Pánuco de Coronado durante las celebraciones de la Semana Santa, donde el menor manipulaba un artefacto que no había detonado en la quema de Judas. La explosión le causó quemaduras de tercer grado en la mano izquierda, afectando principalmente su dedo índice. Tras el incidente, fue trasladado al Hospital Materno Infantil en Durango para recibir atención médica especializada. Los médicos han indicado que existe una alta posibilidad de que el niño pierda el dedo debido a la gravedad de las lesiones. En caso de accidentes relacionados con pirotecnia, se recomienda mantener la calma, alejarse del área, y no aplicar remedios caseros, sino buscar asistencia médica inmediata.


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