La comunidad religiosa de la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Guayaquil, Ecuador, se encuentra de luto tras la muerte del sacerdote Patricio Sánchez, quien perdió la vida aplastado por una cruz mientras oficiaba una misa el pasado 17 de octubre. La ceremonia en su memoria, celebrada el 18 de octubre, congregó a cientos de feligreses vestidos de negro, quienes oraron por su descanso. Durante la misa, el padre Pedro, quien presidió la ceremonia, reflexionó sobre el impacto de la pérdida y la importancia de mantener la fe en momentos de dolor. Subrayó que el accidente no debe ser asociado con la religión, aclarando la naturaleza del objeto involucrado. Asimismo, anunció el inicio de una novena de oración en honor al padre Sánchez, destacó su humildad y cercanía con la comunidad, y enfatizó la necesidad de llorar y procesar el sufrimiento colectivo.


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