El 5 de marzo de 2025, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco dio a conocer el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, como un centro presunto de reclutamiento y exterminio. Con un año transcurrido, la respuesta institucional ha sido mixta, generando preocupaciones sobre la efectividad de la investigación y el incremento en la inseguridad de la región. Aunque se ha procesado parte del predio y recuperado algunas muestras de ADN, la falta de apoyo para las labores de búsqueda ha llevado a los familiares a suspender temporalmente sus actividades debido al riesgo. Indira Navarro, representante del colectivo, destaca que todavía hay áreas por investigar y nuevas evidencias que sugieren el uso prolongado del sitio como un espacio criminal. A esto se suma el reclutamiento creciente de jóvenes, lo que resalta la necesidad de una respuesta gubernamental eficaz. En cuanto a la justicia, las sentencias otorgadas, aunque extensas, no representan un cierre adecuado del caso para las familias, quienes siguen sin ver un avance significativo en la identificación de las víctimas.


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