Laura Itzel Castillo, senadora y presidenta del Senado, ha manifestado que el Plan B de la Reforma Electoral es crucial para el fortalecimiento de la democracia en México. En una reciente entrevista, subrayó que esta iniciativa no solo busca corregir omisiones en la ley de paridad, sino también optimizar el gasto en los ayuntamientos del país. La legisladora hizo hincapié en que la propuesta está alineada con los principios de austeridad republicana, lo que implica que el presupuesto público será redirigido hacia obras de carácter social que beneficien directamente a los municipios.
Uno de los ejes principales de la reforma es la reestructuración del número de regidores y síndicos en los gobiernos municipales. Castillo propuso que estos cuerpos edilicios sean más eficientes, limitando el número de regidores entre siete y quince, en lugar de los actuales hasta 35 en algunos casos, así como estableciendo un solo síndico por ayuntamiento.
Ante las críticas que sugieren un debilitamiento del federalismo, la senadora enfatizó que la reforma está diseñada para adaptarse a las particularidades de cada municipio y estado. La propuesta también contempla asignar el 0.7 por ciento del presupuesto total a los congresos, reforzando así la estructura legislativa local. En conclusión, Castillo reafirmó que el objetivo central de esta reforma es ‘servir al pueblo y no servirse del pueblo’.


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