En su análisis, José Antonio Rodríguez destaca que, aunque la Constitución garantiza derechos y garantías, en la práctica, la realidad contradice esta promesa. Señala que los ciudadanos viven en un estado de excepción, donde el caos predomina y las autoridades no logran asegurar la protección de los derechos fundamentales. Además, critica la falta de acción por parte del gobierno en temas de delincuencia organizada, enfatizando la inacción del presidente ante figuras del crimen, como Nemesio Oseguera, lo que ha permitido que el problema se agrave. Asimismo, se aborda la importancia de que la Auditoría Superior de la Federación garantice una fiscalización imparcial y profesional, alejada de presiones políticas, para asegurar la transparencia en la administración pública.


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