Durante una transmisión en vivo de la misa dominical en la parroquia del Perpetuo Socorro de Guayaquil, Ecuador, el padre Patricio Sánchez Molinari murió trágicamente tras ser golpeado por una pesada cruz. En su última reflexión, que giró en torno a la muerte y la importancia de estar cerca de Dios y la familia, el padre Sánchez expresó: “Un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir”. Sus últimas palabras antes del fatal incidente fueron: “Escucha, señor, nuestra oración”. Esta conmovedora situación generó pánico entre los asistentes, quienes rápidamente buscaron ayuda al verlo caer. La comunidad parroquial dedicó un mensaje en redes sociales en memoria del sacerdote, recordando su compromiso y dedicación hacia los feligreses.


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