En una angustiosa travesía, Halima Abdullahi Ibrahim cargó a su hija Asho, de apenas tres años, durante tres días para llegar a un hospital en Somalia. La niña presentaba graves síntomas de desnutrición, que incluyeron un edema visible, lo cual refleja una alarmante situación de salud en su región. Este episodio es una manifestación del estado crítico que enfrentan millones de niños en el país, donde se estima que cerca de 1.92 millones sufrirán desnutrición aguda. Los desafíos son evidentes, pues muchos no cuentan con atención médica adecuada en sus comunidades, obligando a las familias a recorrer largas distancias bajo condiciones adversas. Asho fue atendida en el Hospital de Referencia de Kismayo, donde especialistas diagnostican a varios niños en condiciones similares, en un contexto exacerbado por fenómenos climáticos. La situación de Halima y Asho subraya la necesidad urgente de una atención sanitaria más accesible y la importancia de abordar la crisis alimentaria en la región.


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