Rafael Emilio, un joven de Huixquilucan, Estado de México, denunció en redes sociales el envenenamiento de un gato callejero que llegó a su casa en estado moribundo. El felino, conocido como el ‘gatito de orejas pequeñas’, se desmayó en la puerta de su hogar tras lo que se presume fue un acto de crueldad. Emilio, con un tono de indignación, aseguró que su madre solía alimentarlo, y expresó su deseo de encontrar al responsable. En su video, el joven también abordó el tema del maltrato animal, enfatizando la importancia de tratar a los animales indefensos con respeto, especialmente en temporadas de lluvia. La publicación ha generado un amplio debate en redes sociales sobre el tratamiento de los animales callejeros. Según el Código Penal estatal, el maltrato animal puede acarrear multas significativas y penas de prisión dependiendo de la gravedad del acto.


Deja una respuesta