Fernando Coca, investigador y autor del libro “Balas con remitente”, sostiene que el tráfico de armamento militar desde Estados Unidos ha desempeñado un papel crítico en el incremento de la violencia en México en las dos últimas décadas. Luego de la expiración de una ley en 2003 que restringía la producción y venta de estas armas a civiles, el armamento de alto calibre comenzó a ser fabricado y posteriormente traficarlo de manera ilegal a México.
Coca destaca que aunque las autoridades estadounidenses han iniciado operativos para detener este flujo, como la reciente detención de personas ligadas al tráfico de armas para el Cártel de Sinaloa, la problemática continúa. Resalta que muchas de estas armas son incautadas solo tras haber sido utilizadas en la comisión de delitos.
Como parte de sus propuestas para mejorar la seguridad, plantea la creación de un catálogo de armas vendidas en la frontera, facilitando así su rastreo y fomentando la cooperación entre los gobiernos de México y Estados Unidos para reducir el tráfico de armas y, por ende, la violencia asociada.


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