La Fiscalía General del Estado de Sonora ha declarado que los restos hallados en un rancho cerca del ejido Salvador Alvarado corresponden a Marco Antonio, hijo de la activista Cecilia Flores, quien ha estado en la búsqueda de su hijo durante siete años. El descubrimiento ocurrió el 24 de marzo de 2026, durante la ejecución de una orden de cateo. Los análisis científicos confirmaron la identidad de los restos a través de un riguroso proceso de levantamiento y análisis de ADN. La dependencia reveló que se encontraron también 11 casquillos de diferentes calibres en el lugar, lo que podría estar vinculado con el caso. Actualmente, se investiga a varias personas de interés relacionadas con la desaparición de Marco Antonio.


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